Especial://pixabay

No saber dónde están tus órganos afecta tu salud

El nivel de estudios no fue una razón determinante para obtener mejores resultados en la encuesta
C. González | El Mercurio
07 Marzo, 2018 | 13:00 hrs.

Un estudio hecho en Inglaterra revela que poca gente sabe dónde se ubican órganos como los pulmones o el corazón. Para los médicos, este desconocimiento puede afectar la consulta precoz, la adherencia a tratamientos y la prevención de patologías.

Si al menos conoce dónde está el corazón, su rendimiento es superior al del 40% de los ingleses. Una encuesta realizada por la U. de Lancaster, en Inglaterra, muestra que cuatro de cada 10 personas no supo contestar correctamente.

Las respuestas no fueron mejores en la mayoría de los casos. El único órgano que el 100% de los encuestados situó sin problemas fue el cerebro. Bíceps (90%), córnea (80%) y tiroides (80%) también fueron bien identificados.

Algo similar pasó con los pulmones (70%), pero el conocimiento comienza a bajar con la vejiga y los riñones (ambos con alrededor de 60% de respuestas correctas).

En el otro extremo, el bazo, la vesícula biliar y las glándulas suprarrenales (que, como dice su nombre, se encuentran en la parte superior de cada riñón) no ganarían un concurso de popularidad: alrededor del 15% al 20% supo dónde están. Incluso, muchos de los encuestados ubicaron a las suprarrenales en el cuello…

Confusión

Para Adam Taylor, médico de la Escuela de Medicina de Lancaster y autor de este trabajo, el tema no es menor, ya que un desconocimiento de la anatomía puede perjudicar, por ejemplo, la identificación de problemas de salud, la adherencia a tratamientos o el éxito de campañas de detección precoz de enfermedades.

"Si bien muchos de los ciudadanos no tienen o no necesitan un conocimiento anatómico formal, éste es beneficioso para controlar y explicar su propia salud", comenta a "El Mercurio".

Asimismo, "la evidencia muestra que manejar bien esta información favorece la consulta médica y mejora la satisfacción del paciente".

Idea con la que concuerda María Soledad Oltra, especialista en Medicina interna de la Clínica U. de los Andes. "Si no hay un conocimiento básico de la anatomía, se hace más difícil explicar cómo funciona y qué está fallando. Pero esto pasa en todos los ámbitos: si no tengo nociones básicas, siempre será más difícil comprender algo".

A partir de su experiencia, el desconocimiento sobre algunos órganos y funcionamiento de distintos sistemas del cuerpo humano también está presente en un porcentaje de los chilenos. "A diario en la consulta uno ve que hay harta confusión sobre algunas estructuras; eso puede repercutir en cómo entienden sus enfermedades".

Esto puede derivar en que muchas veces, pese al intento del médico por explicar, el paciente diga que entendió, pero, en realidad, no fue así, advierte Oltra. "Eso dificulta la dinámica médico-paciente; puede complicar la adherencia a un tratamiento o dificultar la prevención de un problema".

Algo similar le ha ocurrido a Pabla Pérez, especialista en Medicina general de la Clínica Indisa. "Independiente de si se tratan en sector público o privado, no es raro encontrar personas que no saben dónde están ciertas partes de su cuerpo".
De hecho, contrario a lo que se podría pensar, en el estudio, el nivel de estudios no fue una razón determinante para obtener mejores resultados en la encuesta. Sí lo fue la edad: los mayores situaron mejor los órganos en el cuerpo, especialmente la gente sobre los 50 años.

Para Taylor, esto respondería a la "experiencia" acumulada con diferentes enfermedades a través de los años y a que la gente comienza a visitar al médico con mayor frecuencia pasada cierta edad.

"Tener mayor conocimiento sobre la ubicación y funcionamiento de los órganos permite al paciente saber cuándo algo no está funcionando bien y diferenciar si acudir o no al médico de manera precoz", dice Pérez.

Taylor destaca que su estudio reveló el entusiasmo del público por aprender más de su anatomía. Por eso sugiere mejorar la entrega de conocimiento anatómico básico a nivel de la educación primaria y secundaria, lo que "puede tener resultados de salud beneficiosos en etapas posteriores de la vida".

Diferencias de género

En el estudio, la mirada de género también estuvo presente: los hombres situaron mejor los músculos y las mujeres los órganos internos.

Para Oltra esto se asocia con un aspecto cultural. "En general, siempre son las mujeres quienes más acuden al médico y tienden a preocuparse más de la salud, no solo de ellas, sino de su familia. Además, les toca acompañar más a otras personas al doctor, así es que van sumando conocimientos".

Que los hombres dominen más la ubicación de tríceps o cuádriceps, sugiere Taylor, responde a que ellos suelen sufrir más lesiones deportivas.

Como era de suponer, quienes trabajan en el ámbito de la salud lograron mejores respuestas en el estudio inglés.