Aunque facilitan la elaboración de platillos, pueden no ser tan buenos (Especial)

¿Es malo comer alimentos procesados?

Aunque existen diferentes envasados, la mayoría de ellos son sometidos a un proceso de pasteurización
Rocío Mundo | El Universal
27 Febrero, 2018 | 09:00 hrs.

Seguramente en más de una ocasión te has preguntado si los alimentos procesados le están haciendo bien a tu cuerpo. Sin embargo, aunque facilitan la elaboración de platillos a la hora de cocinar, los alimentos procesados ocasionan daños a la salud si son consumidos en exceso.

Esau Obed Espinosa, nutriólogo clínico y deportivo, explica que al ser intervenidos por la mano del hombre, estos alimentos presentan una variación de nutrientes y calorías, alterando su aporte nutrimental.

En ocasiones, indica, los aditivos agregados para alargar su durabilidad en el anaquel repercuten en la microbiota intestinal—un conjunto de bacterias que viven en el intestino—, lo que dificulta la digestión de algunos alimentos.

En el caso del sodio, presente en los productos procesados, consumirlo en demasía puede provocar retención de líquidos y, aunado a una vida sedentaria, desencadenar una enfermedad crónica cardiovascular.

El nutriólogo clínico señala que, al contener sustancias químicas, los alimentos procesados también influyen en el estado emocional de quien los consume. Ejemplifica que con los refrescos se genera un proceso de liberación de serotonina, que con el paso del tiempo, lleva a un estado de adicción.

Aclara que, aunque existen diferentes envasados, la mayoría de ellos son sometidos a un proceso de pasteurización en el que muchas vitaminas, inestables a ciertas características físicas, se pueden perder.

Ante esta situación, la industria alimentaria enriquece y fortalece los alimentos con concentraciones de vitaminas, que aunque aseguran su efecto en la salud del consumidor, si son sometidos a un segundo proceso de pasteurización, se pierden nuevamente.

Espinosa sostiene que unas verduras enlatadas tienen mayor presencia de sodio; en comparación con aquellas que están congeladas, además de que éstas mantienen en gran medida sus vitaminas y minerales.

“Todos estos alimentos procesados tienen una densidad energética elevada y son los que tienden a subir más de peso”. Por lo que exhorta a reducir su consumo y dar prioridad a los alimentos naturales, sobre todo a los que son de temporada.